Sobres jueces y juicios, o Baltasar, María y las buenas compañías

Hoy he recibido la citación para prestar declaración en calidad de testigo de un cliente al que su Junta Directiva anterior le ha interpuesto una demanda. Con la que está cayendo también en el ámbito judicial, me ha impactado recibir un telegrama que te cita a declarar… como si un subconsciente colectivo ya me culpabilizase…

En la reflexión consciente me doy cuenta de la tranquilidad y la confianza que me embarga porque sé que yo hice bien mi trabajo, y porque sé que mi cliente también estaba haciendo bien su trabajo.

¿Cuánto vale eso, hoy? Parece que nada ya… Ni se valora el “hacer bien”, ni valoramos nuestra propia tranquilidad de conciencia. ¿Entonces…? ¿Qué es lo que estamos valorando?

En mi inocencia radical (como diría Elsa Punset) insisto:

¿Qué es lo que valoramos hoy?

¿Por qué “cosas” estamos dispuestos a “mojarnos”? ¿Hasta dónde? ¿Cuánto tiempo? ¿Llegaríamos a hacer una huelga de hambre como estos alcaldes manchegos que reivindican que la Junta les pague lo que debe?

Themis, diosa griega de la justicia. La del “buen consejo”, era la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres. Presidía la correcta relación entre hombre y mujer.

Hace unos días,  a raíz de la inhabilitación del  juez Baltasar Garzón, leíamos la carta que  María, su hija, escribió a todos los que brindan con champán por esa sentencia. Toda una declaración de principios más allá del caso de su padre que nos invita a una reflexión profunda como sociedad: ¿para qué existe el poder judicial… realmente?

Pero es que esto de reflexionar y hacerlo en profundidad… ¡uf! ¡qué cuesta arriba se nos hace!  Seguro que empezar por el principio nos ayudaría,  ese principio que se parece más a un Principio y que desde aquí hemos articulado como el propósito.

Puede parecer un ejercicio complejo, pero lo cierto es que es más sencillo de lo que parece, especialmente cuando lo haces desde la inteligencia de tu corazón.  Empieza a ser urgente que nos brindemos el tiempo y espacio para este tipo de reflexiones, especialmente en lo que cada uno tenemos cerca…

Y es que en las distancias cortas, en las pequeñas cosas, en lo cotidiano es donde ya tenemos la opción de marcar una diferencia. Desde la profesión, los socios que nos buscamos, en nuestras decisiones de compra (como este amigo que por principio no va a los chinos…), en cómo “permitimos” que nos traten las empresas a las que pagamos por un servicio (empezando por telefonía, suministro eléctrico, combustibles, etc.), o incluso la clase política…

¿Somos realmente conscientes del auténtico poder que tenemos? El día que lo seamos y tengamos claro por qué “cosas” estamos dispuestos a mojarnos, ese día empezaremos a cambiar las cosas de verdad, en el fondo, y en la forma.

Mientras tanto, desde aquí seguimos desarrollando una labor a prueba de juicios y jueces (con o sin toga…), en buena (¡y creciente!) compañía de tantas personas y empresas que ya se sienten llamadas a expresar su autenticidad también en su profesión.  Un lujo.

Anuncios

Acerca de Femenino en Manifestación

Materializamos la cualidad femenina en el mundo, en el mundo de los negocios y en nuestra convivencia cotidiana en comunidad. Mirando nuestro entorno con alma de mujer, acompañamos su transformación hacia el Cuarto Sector, pivotando sobre el Propósito que se expresa a través de Procesos sostenidos por Relaciones que generan Personas conscientes en servicio a su mundo.
Esta entrada fue publicada en propósito y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s