Va por vosotrOs

Femenino en Manifestación no es eso típico que suele clasificarse bajo la etiqueta de “cosas de mujeres”. Es algo que las mujeres tenemos la responsabilidad de vivir y materializar, sí, desde nosotras, pero junto a todos los hombres que quieran unirse y, sobretodo, para todos sin excepción.

Cuando os contamos con entusiasmo desde dónde venimos, hacia dónde vamos, el mundo que vemos a la vuelta de la esquina y lo que hacemos para materializarlo,  muchos escucháis cautivados y todo en vosotros parece respirar un alivio, como si sintieseis “al fin eso donde yo también me quiero ver”.

Pero algo os delata (y evidencia que nosotras tenemos que dar un paso más) cuando decís “Sí pero… no os olvidéis de nosotrOs!”. Aunque es muy comprensible que surja la inquietud de quedarse al margen cuando todavía no sabemos qué es esto del Principio Femenino exactamente, y con todo el cariño, esa petición es tan  contradictoria como pedirle a una madre que no se “olvide” de ninguno de sus hijos.

Mientras el hombre ve las partes y la secuencia de tareas entre ellas, las mujeres sentimos el todo y la simultaneidad de las múltiples relaciones en ese todo. Por eso es IMPOSIBLE que nos olvidemos de vosotrOs, como parte de ese todo que sois. Iría en contra de nuestra naturaleza; iríamos en contra de nosotras mismas. Y eso lo hemos hecho por demasiado tiempo ya… Siglos de humillación tocan aquí y ahora a su fin.

Nos hemos humillado (y seguimos humillándonos todos…) cuando nos negamos a nosotros mismos, cuando actuamos en contra de lo que creemos, cuando decimos lo opuesto a lo que pensamos, o hacemos justo aquello que más detestamos.

NosotrAs, mujeres, llevamos siglos humillándonos, sí, o permitiendo la humillación, que no hay mucha diferencia… VosotrOs, hombres, cargáis con el lastre de ser los verdugos de media humanidad a través de la instauración y perpetuación de la humillación.

¡Basta ya! Desde aquí aspiramos a transmutar esa humillación secular en humildad compartida, una humildad que surge de sabernos cada género creador necesario, pero no el único.

Por supuesto que nosotrAs “ya” podemos hacer de todo solas, pero… ¿es eso lo que queremos? ¿Se trata de demostrar eso? ¿A quién? ¿Para qué? ¿Vamos a responder al patriarcado humillante que ambos géneros sufrimos con un “mundo de mujeres” que perpetúa los mismos dolores por pura reacción? Nosotras no.

Aquí ponemos en valor lo que nosotras SOMOS, desde nuestra “consciencia femenina” y con nuestros recursos femeninos. Y lo hacemos, primero, porque es la única manera que tenemos de nutrir, sostener y ocupar genuinamente nuestro espacio, el que sólo nosotras podemos (¡y debemos!) ocupar.

Y, segundo, porque justo eso es lo que el mundo pide a gritos hoy: activar esa consciencia femenina, materializar esa cualidad que pulsa en cada una de nuestras células, e impregnarlo absolutamente todo con ella.

Si tomamos conciencia de que el hombre ve, honra y protege, la mujer sabe, abraza y crea.

Sabemos que está en nosotras la capacidad, la intensidad y la responsabilidad de transmutar la humillación castradora en humildad creativa en comunidad.

Abrazamos opuestos, lo abrazamos todo. Nuestro abrazo es ese que guía almas hacia la fuente, un abrazo a la Vida entera. Os abrazamos especialmente a vosotros los hombres; a todos. A los que ya veis el camino nuevo que se abre frente a nosotros, y a los que lo descubriréis un poco más adelante…

Creamos y ofrecemos en abundancia desbordada, sin fin, esa cualidad que llena nuestro mundo de Humanidad. Aunque no la puedas ver ni tocar, es eso especial cálido, amoroso y cercano que sientes dentro tuyo allá donde se manifiesta.

Esa Humanidad que tú manifiestas a tu manera, desde tu “consciencia masculina”,  con tus recursos masculinos, desde ese ver-honrar-proteger… ¡desde que naces!  Mira este niñito de corta edad cómo ayuda a su hermana a cruzar lo insalvable para ella. O este adolescente que canaliza su rebeldía clamando al cielo autenticidad e integridad por el bien común.

O tomemos el deporte rey como ejemplo, y la selección española de futbol como ese paradigma del “¡Sí se puede!” al que tanto recurrimos hoy. The Guardian lo condensa en: “[en el deporte] no se puede ganar siempre. Lo extraordinario es que España hace pensar a la gente que sí es posible”.  Goles de raza como el de Puyol contra Alemania en el Mundial de Sudáfrica 2010 o ese tenaz pase-carrera-gol de Pedro  contra Francia de hace unos días. Pero por encima de todo, la fraternidad de un equipo unido, fiel a sí mismo y a sus valores, impregnado de la humildad del seleccionador nacional que consigue que aflore la pasión y el entusiasmo en cada uno de los jugadores… y que ellos lo contagien al país! (ay si supiésemos extrapolar esto a otros ámbitos de la vida…).

O este papá consciente y protector del tesoro que cada mujer encarna por todas las generaciones a venir, enfrentándose cual David a uno de los Goliats de la (supuesta) liberación femenina…

O las raíces ancestrales recordándonos nuestro propósito de género en este proverbio cherokee: “El llamado más elevado del hombre es proteger a la mujer, de manera que ella esté libre para caminar la tierra sin dañarse.”

O este hombre sencillo que se propuso transformar la sociedad en humanidad justo allí donde se aparta e ignora a los más desfavorecidos. Hoy estas comunidades se procuran alimento, techo, salud, educación y trabajo dignos para todos.

O en las más altas esferas políticas, sí, ahí también hay valientes ejemplos de hombres movidos por un sentido fraternal de protección de todos sin distinción, expresando una profunda, sencilla y sentida humanidad en todo lo que piensan, dicen y hacen. Aquí uno de ellos.

Y hasta países enteros gobernados desde otra perspectiva, esa que pone por delante y por encima de todo… la felicidad.  ¡Sí! Ha sido un hombre el que nos ha mostrado que un sistema así es posible.

Cada vez hay más ejemplos como estos, hombres de todas las edades, en todos los países, en todos los ámbitos… Vaya aquí nuestro homenaje y agradecimiento a los que tenemos más cerca: el maestro, el músico, el veterinario, el fotógrafo, el empresario, el artista, el electricista, el ejecutivo, el sindicalista, el masajista, el consultor, el abogado, el inversor, el abuelo, el sacerdote, el arquitecto… y más que habrá cuando cada uno de vosotros se ponga a caminar y sea ejemplo cotidiano para su entorno más cercano.  Eso es más que suficiente.

Va por vosotrOsMientras tanto, aquí estamos nosotras, con los brazos abiertos para los que os sintáis tentados por ver, honrar y proteger nuestro mundo desde ese lugar a donde nos lleva el Principio Femenino. Sí, un lugar quizás hoy todavía demasiado borroso para la concreción que anheláis vosotros, y por eso os tendemos nuestra mano.  Porque nosotras vivimos permanentemente en esa incertidumbre, y hemos aprendido a confiar en nuestro sabio corazón para guiarnos. Ahora ponemos esta certeza interior al servicio más allá de nosotras mismas, para ti también hermano, que sabes que éste es también tu camino. ¿Vienes?

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Acerca de Femenino en Manifestación

Materializamos la cualidad femenina en el mundo, en el mundo de los negocios y en nuestra convivencia cotidiana en comunidad. Mirando nuestro entorno con alma de mujer, acompañamos su transformación hacia el Cuarto Sector, pivotando sobre el Propósito que se expresa a través de Procesos sostenidos por Relaciones que generan Personas conscientes en servicio a su mundo.
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2 respuestas a Va por vosotrOs

  1. Nos siguen llegando más ejemplos de hombres manifestando su esencia desde una perspectiva más honda y amplia…

    Aquí un arquitecto de castillos de arena en la playa materializando la mayor impresora en 3D… para construir edificios!

    Y un médico que descubre a través de la física cuántica y las neurociencias una realidad mayor desde la que afirma que la crisis ya ha acabado.

    Y este artista alemán adoptado andaluz que ve en el conocimiento de uno mismo esos ojos nuevos para ver todo como uno.

    Y este autor en la Harvard Business Review en un ejercicio de auto-crítica del liderazgo masculino en los negocios, para concluir que más que las mujeres imiten a los hombres en la oficina, mejor que los hombres empiecen a abandonar su modus operandi hasta la fecha…

    Si tienes media hora, una entrevista a otro presidente de gobierno que se siente servidor del pueblo y quiere estar donde más necesario sea.

    Y si todavía no la has visto, disfruta con la historia real de dos hombres que nunca deberían haberse encontrado y que cuidan uno del otro de una manera que se devuelven mutuamente las ganas de vivir.

    Como también este hombre que no está dispuesto a entrar en el juego denigrante de unos ni otros, y que sabe que hay otras vías, otras formas y otros fondos.

  2. Pingback: #occupyY♀U o la rLOVEución de las madres |

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